miércoles, 25 de febrero de 2015

Muertes por incendio en edificios

Desde el primer “Estudio de víctimas de incendio en España en 2010(1), se recogió el dato del tipo de edificio en el que se habían producido las muertes por incendio o explosión lo que nos permitió por primera vez en España tener conocimiento de cuáles eran los edificios que más víctimas mortales arrojaban a las estadísticas. En este artículo exponemos y comparamos la información que hemos obtenido desde 2010.

Incluyendo en un primer gráfico el número de muertes totales por incendio cada año y el número de muertes en edificio de inmediato percibimos que de todas las víctimas mortales la mayor parte la constituyen los muertos en edificios, con muy pocas variaciones porcentuales en cada año -en el interior de la columna “Muertos en edificios” figura el porcentaje respecto del total de muertes de cada año-. En todos los años los muertos en edificios han sido más del 75%. La suma de todos los muertos habidos en el exterior, en el monte, en el campo, en la carretera y en los distintos modos de transporte apenas han supuesto en algún año la cuarta parte.

 
Los grandes incendios en edificios con centenares de muertos han sido la principal preocupación de los legisladores de cualquier país. Estimulados por el clamor social manifestado cada vez que se producía un gran incendio con innumerables víctimas se ha promovido una nueva legislación para cada tipo de edificio. Así ha ocurrido también en España. Que en el incendio del hotel Corona de Aragón en Zaragoza hubo 83 muertos, pues al año siguiente se publica una Orden Ministerial con medidas reguladoras de la protección contra incendios en hoteles. Legislando a golpe de catástrofe, el caso es que podemos considerar que disponemos de una aceptable legislación contra incendios para los edificios públicos.
 
Sea por este hecho o por otras circunstancias, sean cuales sean, la realidad es la que se muestra en el gráfico que figura a continuación, que representa la distribución y evolución de los muertos por incendio en edificios. A la vista de los datos de los últimos cuatro años podemos afirmar que tanto los edificios industriales, como los edificios públicos no industriales han alcanzando un elevado nivel de seguridad contra incendios –en el año 2013 tan solo ha habido dos víctimas mortales en España en los edificios industriales y otras dos en los edificios públicos-.

 
Lo que llama inmediatamente la atención es el elevado número de víctimas mortales en los edificios de vivienda en comparación con los otros tipos edificios y el elevado porcentaje que suponen las víctimas mortales en vivienda que siempre es mayor del 80% -en el interior de la columna “Muertos en viviendas” figura el porcentaje respecto del total de muertes en edificios-. En 2013 se alcanzó el record de este porcentaje con un 96%.

En el siguiente gráfico se muestran con detalle los fallecimientos en edificios públicos por cada uno de los usos de estos edificios. Si exceptuamos los ocho muertos en "Uso residencial" en el año 2010 (de los que 7 muertos se produjeron en un solo incendio el día 8 de enero en Sevilla en una residencia de mayores), en ningún uso o tipo de edificio se han producido más de dos víctimas mortales en ninguno de los años estudiados. Se trata de unos excelentes resultados difíciles de mejorar. Desgraciadamente no podemos decir lo mismo de los edificios de vivienda.
 
 

Si nos fijamos en el siguiente gráfico que representa las victimas acumuladas en estos cuatro años según el uso del edificio vemos que tras el "Uso residencial", solo en el "Uso comercial" se han producido muertes por incendio todos los años. En todos los demás usos la ocurrencia de incendios con víctimas mortales no es constante, es más bien ocasional.
 

Si atribuimos estos buenos resultados y la evolución favorable a la legislación de protección contra incendios y a las medidas de prevención que esto conlleva, estamos a un paso de colegir que si se regulasen con el mismo énfasis las medidas de protección contra incendios en edificios de vivienda también se podrían reducir notablemente las víctimas de incendios en los hogares.

En un próximo artículo realizaré un análisis más detallado de los fallecimientos en los edificios de viviendas, distinguiendo entre viviendas colectivas, unifamiliares e infraviviendas.
 
(1) Este estudio fue elaborado por la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos -APTB- y la FUNDACIÓN MAPFRE.

Publicado el 25 de febreo de 2015

4 comentarios:

  1. Interesantes conclusiones, Javier, creo que los pobres, los niños y los ancianos, tienen mucho que ver en ese listado. Las edificaciones destinadas a viviendas, pueden favorecer la propagación, de un fuego. Como hacer para bajar esas terribles estadísticas?, Suele pasar que capacitamos a las personas de edad intermedia, 18 a 45 años, coincidiendo con la vida laboral, Los formamos para que en la EMPRESA, no cometan actos inseguros, Como los forman? bueno a veces les dicen FIRMA AQUÍ y listo YA HAS RECIBIDO LA FORMACIÓN, Los ancianos a la residencia o a la plaza a darles de comer a las palomas y los niños a la escuela en donde tal vez con suerte un día los visite un bombero o sanitario y otro hagan un simulacro de evacuación. El primer punto para combatir la siniestralidad es CUIDAR a los principales perjudicados. Hace poco leía en un diario de Euskadi, la nota "Bomberos piden que se instalen detectores en viviendas" Un comentario de la nota decía......Me parece bien pero seguro que nos cobraran el mantenimiento anual.......El criterio de la sociedad es punitivo, (no les falta razón en muchos casos) La gente circula a 80 en la A8 altura zumaia porque esta el bendito radar y no porque en esa curva se hayan producido decenas de accidentes graves. Con el fuego ademas veo que tenemos un vacío legal para las viviendas que es muy grave. Se construye en lugares de difícil acceso o le ponemos pivotes, maceteros, parkings subterráneos en donde no puede pisar un vehículo de gran porte, No trabajamos la seguridad pasiva, dejamos que las escaleras de las comunidades sean un jardín decorativo con ventanas chulas, Ver una escalera de emergencias en un edificio de viviendas es como ver un ovni, La gente compra elementos decorativos que son de una carga toxica letal al combustionar, Que les decimos? Pongan detectores!!!, muy bien!! pero debemos enseñarles donde y como. Nadie sabe que hacer en un incendio, salgo? donde? a una escalera llena de plantas, sin luces de emergencia? Y por suerte, todavía no tenemos el problema de la inseguridad de robos como en latinoamerica, con viviendas bunker enrejadas donde salir o entrar en un incendio es difícil, Parezco negativo pero hay tanto trabajo por HACER QUE TENGO MUCHA ESPERANZA. De que estas estadísticas cambien para bien. Un abrazo y Gracias por enseñarnos.

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  2. Daniel,
    me parece interesante un aspecto de la decoración que mencionas que podría ser fácilmente corregible. Todo el material combustible debería ser eliminado de las vías de evacuación. Si se retirasen alfombras, sofás y mobiliario combustible de los portales, vestíbulos y vías de avacuación, así como los panelados de madera que recubren las paredes de casi todas las escaleras de los antiguos edificios de viviendas reduciríamos las posibilidades de propagación de los incendios en viviendas.
    Está claro que los detectores no acabarán con todas las muertes de incendio pero pueden ayudar a salvarse a mucha gente.
    Saludos,

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  3. Hola Daniel,
    Muy interesante tu block, hay que crear conciencia real sobre todo en los prescriptores de obras, ARQUITECTOS, DISEÑADORES, CONSTRUCTORES, en la importancia de la protección de los materiales constructivos frente al fuego en caso de incendio, en BWC observamos en muchas obras constructivas la ausencia o desconocimiento del cumplimiento de normas de seguridad en caso de incendio, muy bién expuestas en el el CODIGO TECNICO DE LA EDIFICACIÓN CTE. Felicitaciones desde Besterwood - Vitoria, protección de la madera frente al fuego. www.besterwood.com

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  4. Hola BWC,
    La tarea de d concienciar a los prescriptores, controladores, inspectores y autorizadores es una labor de apostolado que lleva un tiempo considerable, pero al final se va consiguiendo. ¡Cuanto más apóstoles haya mejor!
    Saludos

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